Inicia la jornada electoral en Hidalgo con acusaciones de guerra sucia y coacción del voto

La continuidad del PRI en uno de sus últimos bastiones o la alternancia política tras 93 años de gobiernos unipartidistas será elegida este domingo por 2.2 millones hidalguenses.

En sus discursos de cierre de campaña, Carolina Viggiano Austria, de la alianza Va por Hidalgo (PAN-PRI-PRD), y Julio Menchaca Salazar, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena-PT-Nueva Alianza), expresaron la certeza de triunfo, además de advertir posibles prácticas ilegales de sus adversarios para tratar de “robar la elección”.

En el curso de campaña, Menchaca fue arropado por figuras como la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, el canciller Marcelo Ebrard y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

En el cierre, en un mitin en Plaza Juárez, el senador Ricardo Monreal le pidió, de llegar al gobierno, no elegir «a los mismos», en referencia a quienes se han sumado a su campaña o han mostrado su simpatía, pero tienen un pasado rotando entre partidos o han sido parte del sistema político estatal, tradicionalmente priista.

A Menchaca lo apoyan clanes políticos como el denominado Grupo Universidad, cuyo líder, el expriista Gerardo Sosa Castelán, enfrenta un proceso en prisión preventiva por presunta delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

A Viggiano, a su vez, la apoyan figuras como Claudio X. González, el dirigente nacional de su partido Alejandro Moreno –que se confrontó con el gobernador Omar Fayad por la definición de esta candidatura– y los exgobernadores priistas Manuel Ángel Núñez, Miguel Osorio Chong y Francisco Olvera, cuestionados por la oposición durante el proselitismo por supuestas irregularidades durante sus mandatos.

Estas campañas han girado también en torno al presidente Andrés Manuel López Obrador. En el caso de Morena, para apoyarse de su figura, mientas que, por el PRI, mencionado recurrentemente para asegurar deficiencias en su gobierno.